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martes, 8 de mayo de 2012

PREFACIO. PLANTEAMIENTO DE DUBARRI

Dubarri.- Hasta ahí lo difícil… vamos, como dices, a «desligarlo»; al menos lo intentaré y espero expresarme lo mejor posible desde mi posición de no-dualidad.
En la mayoría de autores que has citado toman el bien el el mal como si fueran el Bien y el Mal (primer sacro error), y con el añadido de una dualidad indisoluble. ¡Discrepo!
Aunque hemos heredado esa dualidad de las religiones actuales, creo que se podría anular y hacer del bien y del mal una no-dualidad. (Siento que tenga que hablar en un tono de dualidad cuando no me va).
Citas de ensayistas, filósofos, religiosos, etc… no valen para poder comentar esto desde una base limpia (la no dualidad). Tenemos que partir de cero y del objetivismo en la mejor forma posible.
Pero antes de comentar nada, haré un repaso a las citas que más me han llamado la atención:
1. El bien y el mal son reales.
El mal es real, el bien (por definirlo de esa manera) es el resultado de la anulación del mal, el orden en la escala natural.
1.1.1.1.1 Es posible alcanzar el bien.
El bien no se alcanza, el bien no existe como tal, por lo tanto es imposible alcanzar algo que no existe como tal. Es el resultado de la ausencia del mal, es el orden natural.
1.1.1.1.2 Es imposible alcanzar el bien.
No existe el bien como tal, por eso Dios es malo.
1.1.1.3 que nos ha dado las suficientes luces para conocerlos.
La vía subjetiva del Bien y del Mal, una prueba más de cómo el Bien se viste de gala según el hechicero de turno.
1.1.2 Existen como formas naturales que nos son innatas.
Es el resultado de esa dualidad heredada…
1.2.2 Son relativos en cuando a su formulación
No diría tanto el placer, sino el orden natural (podemos definir posteriormente eso)… Placer puede darse en un desorden psíquico y generar mal.
3. Existe el par bien-mal, pero no el bien y el mal por separado.
Ya tenemos dualidad. No existe esa dualidad Bien-Mal/bien-mal. Existe el mal y como ausencia del mal el orden a lo cual el humano tildó de bien, pero orden no es necesariamente bueno para todos los seres (ya entraremos a saco en esto).
4.1 Son valores culturales
Si Nietzsche se refiere a correcto como aquello que no rompa un orden natural, en efecto que no existe el bien, pero Nietzsche se olvida que todo ser vivo es un instrumento potencial para crear desorden, dícese mal.
4.2 Son valores de sujeción.
En el caso de Telli [1], admite esa existencia desde el punto de vista de su catolicismo. Pero juega con esa subjetividad en su demencial carrera hacia el fanatismo, hasta el punto que donde hace el mal cree hacer su bien.
4.3 Son valores personales.
Desconocemos ese bien subjetivo por naturaleza, sólo es un invento del ser humano, como se desconoce la existencia de seres irreales; sólo la ética, las religiones, imponen ciertos criterios subjetivos sobre el bien.
4.4 Son pura especulación lingüística sin ningún significado real.
En parte estoy de acuerdo con Kant, siempre que esa «buena» (ya estamos usando ese término) voluntad sea el orden natural. Es la que más se aproxima a mi forma de ver esa dualidad (¿?)
EL BIEN Y EL MAL NO SON UNA DUALIDAD
Dubarri.- En la mayoría de autores que has citado toman el bien y el mal como si fueran el Bien y el Mal (primer sacro error), y con el añadido de una dualidad indisoluble. ¡Discrepo!
Aunque hemos heredado esa dualidad de las religiones actuales, creo que se podría anular y hacer del bien y del mal una no-dualidad. (Siento que tenga que hablar en un tono de dualidad cuando no me va).
Citas de ensayistas, filósofos, religiosos, etc… no valen para poder comentar esto desde una base limpia (la no dualidad). Tenemos que partir de cero y del objetivismo en la mejor forma posible.
Humpty Dumpty.- Cierto, pero es que la mayoría de los casos que he citado se refieren a una concepción absoluta del Bien y del Mal. Quiero significar que aunque este apartado sea el que tiene más casuistica, no implica que sea el que tiene más seguidores, tampoco lo contrario.
Dubarri.- En efecto, es evidente que la dualidad está muy extendida, pero no por ello ha de ser cierta. Ahora reitero una vez más que debemos partir de una sola base: el mal. Es el mal aquello que causa desorden y desequilibra la naturaleza de todo ser. Yo intentaría ir por ese lado sin tener que caer en la tela de araña de la dualidad y es más, no partir como Antoni [2] me comentó que el Bien/bien es el principio, haré anotación al respecto si me lo pides.
Humpty Dumpty.- No tengo ningún problema en discutirlo en estos términos, aunque no es mi postura. Te explico la mía, para dejar constancia de ella, pero hablemos de la tuya, que es muy interesante.
Yo no creo en la existencia real del bien y del mal. Incluso si equiparamos bien a goce, bienestar, disfrute, y mal a dolor, imposición, malestar, no son reales. Son etiquetas que pegamos a unos entes abstractos más o menos asociados a determinados contextos, pero sin que ninguno de los contextos resulte esencial para que podamos hablar de bien o de mal.
Una frase paradójica muy en uso retrata este dilema: «Todo lo bueno o engorda o es pecado» (dos males).
Dubarri.- O engorda o es pecado… jejeje… efectivamente, es un solo «mal».
EL BIEN Y EL MAL, ¿CONCEPTOS ABSOLUTOS O RELATIVOS?
Humpty Dumpty.- No creo que la naturaleza pueda calificarse ni de buena ni de mala, por sí misma no puede tener valoraciones morales ni metafísicas. Somos nosotros los que le podemos atribuir estas valoraciones con respecto a cómo nos va o a ideas metafísicas. Igual podemos estar en un «valle de lágrimas» que en «el mejor de los mundos posibles». Particularmente considero que el bien y el mal de la naturaleza no pueden ser separados. La naturaleza nos ha hecho posibles y también tal como somos (hablo a nivel de especie, si no estamos muy atentos nos podemos ir por mil ramas distintas del hilo).
¿El darnos existencia es una manifestación del mal? Tanto da si la pregunta la formula un onicóforo o un humano.
Si la respuesta es sí, pocas salidas nos quedan. Un suicidio colectivo para ir a Ganímedes parece la mejor solución. «Ja el nàixer és un gran plor» (Ya el nacer es un llorar).
Dubarri.- En efecto, la natura es neutra, no tiene calificaciones, simplemente lleva un orden en las cosas. Ahora, nuestras calificaciones morales o metafísicas son totalmente subjetivas, otra cosa es que podamos aplicar el objetivismo en los hechos corrientes que ocurren en nuestro vivir cotidiano.
Yo no creo que vivamos en un mundo infernal, ni menos en el cielo. Simplemente nos ha tocado vivir aquí, de esta tierra hemos partido y en ella descansaremos y pienso que son las dos cosas neutras en la vida. Y discrepo contigo cuando dices que la naturaleza tiene bien y mal, estás aplicando ese subjetivismo con valoraciones metafísicas. La naturaleza en sí no es algo físico, sino el conjunto general de un orden mineral, vegetal y animal. Y es cada elemento físico el que debemos de calificar. Si generalizamos cometeremos el error de aplicar el mal a una piedra de cuarzo por ejemplo.
Humpty Dumpty.- ¿El darnos existencia es una manifestación del mal? Tanto da si la pregunta la formula un onicóforo o un humano.
Si la respuesta es sí, pocas salidas nos quedan. Un suicidio colectivo para ir a Ganimedes parece la mejor solución. «Ja el nàixer és un gran plor» (Ya el nacer es un llorar).
Dubarri.- El tener existencia o darnos la existencia NO es una manifestación del mal. La manifestación del mal es la capacidad de una especie para crear un desorden. Cuanto más evolucionada esté la especie, más poder para ello. Hoy por hoy, el hombre es el mayor depredador y causante de mal.
No sólo ante el resto de la natura, sino en su misma especie.
NADA ES BUENO NI NADA ES MALO ABSOLUTAMENTE
Humpty Dumpty.- Procuraré hilar delgado antes de que la corrala [19] me machaque. Me reafirmo en que es imposible encontrar un solo acto que pueda ser considerado como totalmente «bueno» o «malo», por mucho que nos pueda alegrar o desagradar y que para nosotros sea «químicamente puro». El nacimiento feliz de un hijo deseado puede considerarse un acto «totalmente bueno» y para sus felices padres lo será; pero esta consideración no puede extenderse al resto de la humanidad y nunca podremos estar seguros de que él o alguno de sus descendientes no resulte ser un monstruo de maldad; con el número suficiente de generaciones, podemos estar relativamente seguros de que alguno de ellos no ayudará a las ancianas a atravesar la calle y que incluso puede dejar de ir a misa.
Es el mismo razonamiento que utilizó Gautama para negarse a determinar si matar a una persona es bueno o malo.
Citando a una contertulia, puedo afirmar con rotundidad que la violen (a ella) es bueno, pues le permite invocar a Jesús y quedar limpia (ella, no el violador). Alucinante pero cierto.
Dubarri.- Hola, Humpty, desde la soledad en la cual estoy ahora inmerso procedo a contestarte mientras el temporal machaca mis árboles, mis plantas, mi tejado, la antena y a mí mismo. ¡Qué horror, qué temporal! Procedo pues:
Es posible encontrar un acto «malo», lo que es imposible es encontrar un acto bueno. Y quizás sea en ese punto lo que ocasiona esa niebla a la hora de buscar el mal. Cuando es el mal el producto nuestro por antonomasia. El «bien» es algo netamente subjetivo además de relativo, pero esa definición aunque la use yo no la veo como algo realmente existente pues acarrea con sentimientos diversos. El «bien» no es tan fácil de definir, ¿qué es el bien?, lo que nos da placer, lo que egoístamente nos satisface, lo que nuestros sentidos aprueban, lo que la moral dicta, ¿en realidad se puede definir sencillamente el «bien»?
En cuanto al nacimiento de un hijo no es realmente el bien, sino el resultado positivo de un deseo con un final feliz, ¿pero la felicidad es el «bien»? Feliz puede ser un asesino en serie después de cometer la mayor atrocidad.
Un hijo nos da sentimientos de todo tipo, tanto positivos como negativos, prevaleciendo el amor innato. Pero tampoco es eso el «bien».
Deberíamos pues ver qué clase de sentimientos son los que despierta sin recurrir a la ética y moral humana. Estoy haciendo una exposición desde el punto de vista «no humano», intentando desligar mis principios sobre lo que estoy exponiendo, es evidente que para mí, mi hijo es lo más grande que tengo y así como he sido capaz de recorrer cientos de quilometros por sólo verle cinco minutos antes de irse de la cama; soy consciente del lazo fuerte que nos une. Esos sentimientos ¿cómo se pueden considerar?
Ahora, en cuanto a terceras personas (véase tu ejemplo), el tema se tercia subjetivo, aun a sabiendas que una persona ha realizado un acto malvado, pues los efectos que ese acto acarrea son negativos y altera una «normalidad», un orden. Ella puede verlo como ese supuesto «bien» desde su punto de vista fanatizado (por poner un ejemplo), o desde una alteración conductiva (cuadro psicológico), ella lo ve como «bien» pues egoístamente está buscando su beneficio. ¿Cuál es su beneficio? Evidentemente eliminar lo que a ella le molesta para llegar a esa supervivencia, su terreno o su poder (ya sea física o ideológicamente). Resumiendo, se usa el mal para conseguir un beneficio. Ahora, siguiendo tu ejemplo, ¿es bueno que la violen?. Desde mi postura, no es bueno. Será malo para ella, pues otro más agresivo que ella le ha originado una maldad, en mi opinión puede darse otra clase de sentimientos, pero no de la calidad de «bueno» o de «malo»; es más, me importaría un carajo. No dejaría de estar en el ciclo de la selva, entre animales depredadores.
Ahora, si me preguntas ¿es malo que mueran niños en Argentina? Rotundamente te contesto que sí. ¿Es bueno que se les alimente? Te digo: no es bueno, es lo normal en el ser humano y dentro de ese orden entra el alimentar a nuestros retoños.
¿Y si no se puede? Ahí entramos en lo que el hombre ha creado o ha manipulado para su propio beneplácito. Es el caso de la Iglesia: se declaran con un Bien absoluto, una Verdad suprema, y un Creador «justo», pero se permiten el lujo de vivir como reyes en palacios como el Vaticano, tener una propia Banca Vaticana, etc., y aplican el mal.
Pues se mantiene en países tercermundistas una hambruna total. ¿Qué persigue la Iglesia?
¡Ah! Y si damos como un hecho que el Mal absoluto existe, nunca encontraríamos un mejor «ejemplo».
NO EXISTEN NI EL BIEN NI EL MAL
Humpty Dumpty.- Para que exista una realidad exterior única, alcanzable para cada uno de nosotros, si más no potencialmente, es preciso poder ser objetivos o bien gozar de una revelación. En cuanto acepte cualquiera de estas posturas, automáticamente acepto la posibilidad de un Bien, un Mal o ambos. No quiero significar que sean equivalentes, sino que es condición necesaria, aunque no suficiente, que sea posible la objetividad, de todos nosotros o de un ser externo, para la existencia del Bien y del Mal (o alguno de ellos) (como siempre que empleo mayúsculas me refiero al bien y al mal absolutos independientes de la persona).
Dubarri.- Correcto, lo tendré en cuenta y usaré igualmente las mayúsculas a lo absoluto. Comentas «en cuanto aceptes»… ¿es difícil pues aceptar el mal objetivamente, desligándote de esa dualidad?
Humpty Dumpty.- Para aceptar algo objetivamente tiene que existir la objetividad (Pero Grullo).
Dubarri.- Intento humildemente desligarme de esa educación, de ese aprendizaje dualista de la religión. ¡Ojo! Intento, ¿eeh?
Si quitas esa idea dualista, seguro que verás el mal como un desorden, sin mancha alguna, ni etiqueta que haya sido puesta por un ser humano (religión). Y si aplicas ese desorden creado por un ser vivo, entonces es fácil dejar la subjetividad dependiendo del placer que obtiene cada ser.
Es lógico que un ñu verá como algo malo y peligroso cruzar el río, máxime si sabe (si es consciente) que en él hay cocodrilos. Alguno perecerá, lógicamente. Ahora ¿cómo lo ve el cocodrilo? ¿Verdad que ahí entramos en la subjetividad? ¿Dónde está el bien?
Humpty Dumpty.- ¿Y el mal? Yo no defiendo que exista el bien, y el mal sea su consecuencia o su negativo, yo defiendo que no hay manera alguna de separarlos que no sea subjetiva o artificial.
Dubarri.- ¿En base a qué? Me pregunto…
Humpty Dumpty.- En base a la observación. No encuentro nada que sea malo para todos.
Dubarri.- ¿Un virus letal creado en un laboratorio? Sólo es un ejemplo de los muchos que te puedo poner.
Humpty Dumpty.- No. Habríamos dado vida a este virus, para él no sería malo y desde luego no lo sería para los animales y vegetales que depredamos. Oscilas en considerar el Mal para toda la biosfera y sólo para el hombre; a mi entender, ambas posturas no son defendibles simultáneamente.
Dubarri.- Sí. El virus sería el mecanismo – no natural- y manipulado para un fin: mal. Lógicamente para él sería su supervivencia lo que cuenta, pero previamente ha habido un creador (un laboratorio por medio), no una evolución: el mal queda en manos del científico que es capaz de manipularlo o crearlo. No digo que los científicos sean el mal, cuidado.
Sí, considero el Mal para un «todo» cuando me refiero solamente a lo que es manipulado deliberadamente en pro de algo y en detrimento de la «normalidad» de la natura desde el Big Bang [5] con su evolución natural.
Humpty Dumpty.- Discrepo. Esto es juicio de intenciones. Si alguien deja caer una maceta y mata a alguien, me importa un pepino si lo hace voluntariamente o no para considerarlo un bien o un mal (jurídicamente es distinto). Normalmente nadie hace lo que considera un mal. Haberlos, haylos, pero son minoría. Me importa un rábano que Bush o Vicente Ferrer quieran hacer el bien o el mal; mi calificación de esos individuos (una pista: no es la misma para ambos) no variará por este detalle técnico.
Dubarri.- Hombre, que te importe un pepino no significa que no contenga mal. Tú quedas al margen de tal hecho, pero lo que importa es que la persona objeto, el hacedor del mal, puede tirarla o puede accidentalmente caérsele. El resultado es el mal, como tal y en toda su esencia y sin subjetividades; le ha partido la cabeza con la maceta al objetivo del mal, por ejemplo.
En cuanto a la justicia es más subjetiva, pues está sometida a una ley. Una ley humana.
Es que el mal se puede hacer inconscientemente y no creo que nadie esté limpio de ello en toda su vida.
Pero… ¿hemos podido desligar al final el Mal del Bien? ¿O queda todo inmerso en una escala de valores, de múltiples valores, exceptuando el Mal?

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